Historia de Yüwako.

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Historia de Yüwako.

Mensaje por HanaMomoiro el Miér Mayo 11, 2016 10:54 pm

Mi historia comienza mucho tiempo atrás, cuando yo aún era joven y estudiaba en la academia mas prestigiada de los Elven. Decidí ser brujo como mis padres y así heredar más de sus conocimientos, además del negocio de pociones que tienen en su poder. En una ocasión, que salí a recolectar hierbas y materiales para las pociones, me encontré con un sujeto, al principio tenía una capucha que no me permitía ver del todo su apariencia, aún así no podía evitar ver su rostro el cual era hermoso, al ser territorio Elven supuse que lo sería y al platicar con él un rato descubrí que era muy culto. Con el tiempo lo frecuentaba en aquel lugar cada que recolectaba materia prima para mis padres hasta que caí perdidamente enamorada de él.

Todo parecía indicar que el también sentía algo por mí, al traerme regalos y detalles. Cuando la idea de presentarlo a mis padres se hizo presente en la conversación, el terminó revelando su identidad, era un humano, un simple humano del cual tenía muy malas referencias por mis padres y conocidos, pero yo no había conocido a ninguno y el no parecía mala persona… Al saber esto no lo rechacé, decidí seguir con él no importando lo que sucediera, pero a pesar de ello decidí guardar el secreto. Empecé a alistar algunas cosas ya que tenía planeado huir con él y nuestras reuniones eran más frecuentes, comportamiento que notaron mis padres ya que había materiales de sobra, así que pusieron a un sirviente a que me siguiera en uno de mis viajes… 

Para mi mala suerte… si, mala suerte, justo ese día aquel a quien consideraba el amor de mi vida me había propuesto matrimonio, y me entregó un anillo hermoso junto con un discurso prometedor el cual no pude rechazar, esa misma noche nos fugaríamos… Al regresar a mi hogar, mis padres ya sabían la terrible noticia, fui abofeteada por mi padre, severamente regañada por mi madre,  el dolor y el miedo que sentí aquella tarde marcaron mi alma y corazón… Nunca imaginé que mi padre fuera tan conservador con esa idea de que los humanos son una amenaza para el mundo, pero lo supe en el momento en que decidió correrme de mi hogar y de algún modo exhibirme ante el pueblo entero diciendo que era una vergüenza para la familia y para su raza. Aunque mi mamá también estaba molesta, no estaba de acuerdo con la decisión de mi padre, pero antes de que pudieran decir otra cosa, salí de ahí, corriendo hacia donde había quedado de verme con mi amado. Cuando llegué al lugar de encuentro ya era de noche… la cual pasé en vela, esperando… y esperando… y esperando hasta poco antes del amanecer. Con frió y un poco estresada por que no llegaba, de pronto lo vi entre los arbustos, olvidé la mala noche y corrí hacia él con los brazos abiertos y me abrazó suavemente y mi alma se sintió confortada.

Yüwako: Pensé que no vendrías ya, que te habría pasado algo, la ira de mi padre es grande y no sabes por lo que he pasado…

Su respuesta fue una gélida risa que paralizó mi corazón…

Humano: Ja ja ja ja… Pero vaya que eres tonta…. De verdad te creíste todo el teatro que armé?... Qué quedó de ti?… una insignificante elven que ha sido desterrada y ahora tiene una maldición…

Acarició mi cabello y un escalofrío recorrió mi cuerpo… puse mis manos sobre su pecho y lo empujé haciéndome hacia atrás llena de temor y zozobra.

Yüwako: de… de qué hablas?... qué es todo esto!?
Humano: Quizá tus padres no te contaron, pero hace mucho tiempo tu familia… le hizo algo a mis padres, privándome de su compañía… definitivamente la venganza es algo que se sirve frío, valió la pena tanto tiempo de espera para ver en lo que te vas a convertir…
Yüwako: entonces… todo esto fue un engaño? Todo por una venganza!? Que clase… de persona eres!? Ustedes los humanos son realmente despreciables, como decían mis padres… LARGATE! Maldito farsante... Como te has atrevido a hacerme esto a mi…

Con desesperación y furia intenté quitarme el anillo sin conseguirlo y sintiendo un ardor como si quemara mi piel.

Humano: Ni te esfuerces… es una maldición que tú misma aceptaste al decir que sí…. Poco a poco ese anillo absorberá tu vitalidad Elven, terminarás envejeciendo más pronto de lo que tenías planeado y vivirás, con suerte, hasta los 70 años.
Yüwako: por… por qué!? YO NO TE HICE NADA!!!

Corrí hacia él y solté torpemente un golpe, estaba confundida… perdida…. Esquivó mi golpe con facilidad, sujetó mi brazo y con violencia me acercó a él poniendo su rostro muy cerca del mío.

Humano: Tus padres lo hicieron… y que mejor venganza que no tengan descendencia de la cual estar orgullosos…. hasta nunca Yüwako…. Feliz corta vida…

Soltó mi brazo con fuerza y desdén, dio la vuelta y burlándose de mí se alejó hasta perderse en la distancia.

Y así, me quedé desilusionada, sin familia y con una maldición, la cual he intentado deshacer todos estos años… porque además de eso, el tiempo se acaba y el anillo se está encarnando en mi… y cuando este por completo fusionado, no habrá vuelta atrás.
 
Personaje Humano

Mi pueblo era sencillo, trabajador y le sorprendía la vida de los Elven, mis padres amaban la magia y anhelaban usarla para el bien de nuestra gente, creían que podrían aliviar enfermedades y facilitar el trabajo duro y porqué no, alargar un poco nuestra vida en el mundo.

Solían visitar un pueblo Elven cercano y en particular y con frecuencia una tienda de pociones, lo más cercano a la magia Elven para un humano, llevaban diversos frascos e intentaban descifrar ingredientes, crearon métodos increíbles para separar las sustancias y analizarlas y para mi todo aquello era fascinante.

Una tarde, cuando mis padres volvían de su rutinario viaje a la tienda de pociones, me contaron emocionados sobre una poción que el mismo dueño les mostró que podría aliviar cualquier enfermedad y extender la vida, mis padres pensaban que por fin se habían ganado su confianza y quizá podrían igualar las características de los Elven, su larga vida y su belleza, pero al llevar la poción al laboratorio un estruendo me alarmó y corrí a ver qué ocurría.

Y vi ahí a mis padres envejecidos unos 10 años… con llagas en sus cuerpos, los ayudé pero no había nada que mis escasos conocimientos y los de mi pueblo pudieran hacer por ellos, y los vi sufrir toda clase de enfermedades por 5 días antes de verles morir en agonía.


Sepulté a mis padres a los 10 años de edad y crecí solo, pero no permitiría que quedara impune lo que les había sucedido, así que encontré la manera de observar de cerca el trabajo del dueño de la tienda de pociones, descubriendo sus ambiciones y fue sencillo deducir que él había entregado aquella pócima a mis padres con premeditada alevosía, pues era de un carácter ambicioso y deseaba gloria y poder entre su gente y no permitiría que los humanos se apoderaran de sus conocimientos, así que planee durante 10 años mi venganza y gracias a lo que pude aprender de mis padres, de aquel Elven y algunas otras razas, conseguí crear algo que heriría en una forma similar que a mis padres a un Elven.
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